Kaizen en la práctica

Kaizen en la práctica

Hoy las empresas occidentales se ven expuestas a un ataque de pinzas, por un lado costos crecientes de las materias primas, y por otro, precios de los productos provenientes de Asia más bajos que los generados en Occidente. Tanto el incremento en el precio de las materias primas cómo el liderazgo en la oferta de productos de bajo costo está centrado en la economía china.
Sin lugar a dudas que el mundo ha dejado de ser lo que fue, pero no producto de los cambios sucesivos, sino por este auténtico maremoto de productos chinos y de otros países del sudeste asiático sobre las economías occidentales.
En ésta realidad súper competitiva por la que atraviesa la economía mundial las empresas deben ser cada día mejores. Y ello es válido aún para las empresas chinas, las cuales aparte del costo deben mejorar de manera constante y consistente tanto su calidad como la calidad de los servicios para poder continuar expandiéndose en occidente, como para superar a sus propios competidores internos.

A todo lo anterior las empresas deben hacer frente en este momento a una de las principales, sino la mayor crisis económica y financiera de la historia. Ello trae aparejado menores ventas, problemas de cobranza, mayores costos, graves inconvenientes de liquidez y un futuro incierto.

Dentro de ésta situación harto complicada las empresas tienen el desafío de mejorar día tras día en la búsqueda de su subsistencia. En un mundo con aumentos en la tasa de desempleo la mejora destinada a seguir en la competencia es vital.

En la década del ’70 la aplicación de nuevas técnicas operativas permitió a las empresas japonesas hacer frente a la crisis generada por la gran suba en el precio del petróleo. El kaizen vinculado al “just in time” era el elemento central dentro de este nuevo marco conceptual, que permitió con el tiempo llevar a las empresas niponas a la cima de la competitividad mundial.

Este mundo que nos toca vivir es lamentablemente muy cruel, un entorno en el cual día a día y de manera implacable sólo lograrán sobrevivir las empresas que mejor se adapten a los cambios de su entorno.
Justamente se vive actualmente en la misma situación que hizo imperiosa la aplicación del kaizen:

  • Bruscos aumentos en los costos de las materias primas y energía.
  • Capacidad excesiva de las instalaciones de producción.
  • Creciente competencia entre empresas en mercados saturados o recesivos.
  • Valores cambiantes del consumidor y requisitos más estrictos de calidad.
  • Necesidad de introducir nuevos productos con mayor rapidez.
  • Necesidad imperiosa de bajar el punto de equilibrio.

Lo que diferencia al kaizen como sistema de mejora continua de los sistemas occidentales de mejora continua es que el kaizen no es meramente una sucesión de pasos a dar dentro de un método de trabajo a los efectos de lograr superar una circunstancia o llegar a un objetivo, el kaizen responde a una filosofía y pretende fundamentalmente llegar a los objetivos mediante tres herramientas fundamentales que son la estandarización de los procesos y su constante mejora, la búsqueda permanente de desperdicios y su eliminación, y la organización, orden y limpieza como base para la reducción de costos y tiempos de ciclos, la mejora en la calidad y niveles de seguridad, y un mayor cumplimiento en los niveles de satisfacción para los clientes. Así pues la mejora continua en el kaizen persigue mejorar la calidad, los costos, la logística, la satisfacción del cliente, la seguridad y los productos, teniendo siempre en consideración la mejora en los estándares, la continua eliminación de mudas (desperdicios o despilfarros) y la mejor organización, orden y limpieza de los elementos y espacios de la empresa.

La dirección de la empresa debe poner en marcha una estrategia a largo plazo, conformada por objetivos de mediano y corto plazo, a los efectos de dirigir y orientar las actividades kaizen. A ello se le denomina despliegue de políticas y consiste en fijar metas para cada sector, proceso y actividad de la empresa de manera que estos concentren sus esfuerzos de mejora en el logro de las mismas. Kaizen sin un objetivo, es como viajar sin un destino. El kaizen es eficaz cuando todos trabajan para el logro de un objetivo.